Hace algunos meses dimos en estas páginas la buena noticia de un juzgado de California que había ordenado a la Marina norteamericana suspender el uso de cierto tipo de sonar que afecta la vida de cetáceos como ballenas y delfines. Pues bien, el mismísimo presidente de EEUU, el petrolero texano George W. Bush, ha determinado que el uso de ese sonar es esencial para la seguridad nacional y ha ordenado a la marina su uso. No es la primera vez que el petrolero manipula las leyes de su país a costa de los derechos civiles de los ciudadanos. No es de soprender en este caso que no le importe que se perturbe en su medio natural a animales tan evolucionados y sensibles como los cetáceos. LEER MÁS>

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