Hay un proceso industrial llamado SkyMine que captura el 90 por ciento del dióxido de carbono que sale de las chimeneas industriales y lo mezcla con hidróxido de sodio para hacer bicarbonato de sodio. La energía requerida para convertir las sustancias químicas en bicarbonato viene del mismo calor de la fábrica. Este concepto trabajado en gran escala podría ser otra solución para las emisiones de gas carbónico a la atmósfera. LEER MÁS>

0 comentarios:
Publicar un comentario